miércoles, 3 de noviembre de 2010

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Definición-cohete:
vehículo o aeronave que obtiene su empuje por la reacción de la expulsión rápida de gases de combustión desde un motor cohete. A ciertos tipos de cohete se los denomina misil y en este cambio de nombre no interviene el tamaño o potencia, sino que generalmente se llama misil a todo cohete de uso militar con capacidad de ser dirigido o manejado activamente para alcanzar un blanco.
Para usos militares, los cohetes suelen usar propelente sólido y no usan ningún tipo de guía. Los cohetes equipados con cabezas de guerra (en forma de misil) pueden ser disparados por aviones hacia objetivos fijos tales como edificios, o pueden ser lanzados por fuerzas terrestres hacia otros objetivos terrestres. Durante la Guerra Fría existían cohetes no guiados que portaban una carga nuclear, estaban diseñados para atacar formaciones de bombarderos en vuelo. En el argot militar se prefiere la palabra misil en lugar de cohete cuando el arma usa propelente sólido o líquido y tiene un sistema de guía (esta distinción no se suele aplicar a los vehículos civiles.)
En todos los cohetes, los gases de combustión están formados por propelente, el cual se lleva en el interior del cohete antes de su liberación. El empuje de los cohetes se debe a la aceleración de los gases de combustión (ver 3a ley del movimiento de Newton).
Hay muchos tipos diferentes de cohetes, su tamaño puede variar desde los pequeños modelos de juguete que pueden comprarse en tiendas, hasta los enormes Saturno V usados por el programa Apolo.
Los cohetes se usan para acelerar, cambiar las órbitas, órbitas de reentrada, para el aterrizaje completo si no hay atmósfera (e.j. aterrizaje en la Luna), y algunas veces para suavizar un aterrizaje con paracaídas justo antes del impacto en tierra (véase Soyuz).
Muchos de los cohetes actuales obtienen su empuje de reacciones químicas (motor de combustión interna). Un motor cohete químico puede usar propelente sólido, líquido o una mezcla de ambos. Una reacción química se inicia entre el combustible y el oxidante en la cámara de combustión, y el resultado son los gases calientes que se aceleran a través de una tobera (o toberas) en la parte final del cohete. La aceleración de estos gases a través del esfuerzo del motor (empuje) en la cámara de combustión y en la tobera, haciendo que el vehículo se mueva (de acuerdo con la tercera Ley de Newton).
No todos los cohetes usan reacciones químicas. Los cohetes de vapor, por ejemplo, liberan agua supercalentada a través de una tobera donde instantáneamente se proyecta en un vapor de alta velocidad, empujando al cohete. La eficiencia del vapor como propelente para cohetes es relativamente baja, pero es simple y razonablemente seguro, y el propelente es barato y se encuentra en cualquier parte del mundo. Muchos cohetes de vapor se han usado en vehículos terrestres pero un pequeño cohete de vapor se probó en el año 2004 llevando un satélite UK-DMC (Reino Unido). Hay propuestas para usar los cohetes de vapor para transportes interplanetarios usando energía solar o nuclear como fuente de calor para vaporizar agua recogida alrededor del sistema solar.

Historia
El descubrimiento de la pólvora por los antiguos alquimistas chinos taoístas y sus usos para distintos tipos de armas (flechas de fuego, bombas y cañones), derivaron en el desarrollo de los cohetes. Inicialmente se inventaron para ceremonias religiosas que estaban relacionadas con la veneración a los dioses chinos en la antigua religión china. Fueron los precursores de los actuales fuegos artificiales y, después de intensivas investigaciones, se adaptaron para su uso como artillería en las guerras sucedidas desde el siglo X hasta el XII.
Algunos de los antiguos cohetes chinos estaban situados en la fortificación militar conocida como la Gran Muralla China, y los empleaban los soldados de élite chinos. La tecnología de los cohetes se empezó a conocer en Europa gracias a su uso por las tropas mongoles de Genghis Khan y Ogodei Khan cuando conquistaron Rusia, Europa del este y parte de Europa central (Austria entre otros). Los mongoles habían robado la tecnología de los chinos cuando conquistaron la parte norte de China y adquirieron más conocimientos sobre la misma gracias a los expertos mercenarios chinos que trabajaron para su ejército. Además, la difusión de los cohetes en Europa se vio influenciada por los otomanos en el sitio de Constantinopla en el año 1453, aunque es muy probable que los otomanos estuvieran influenciados por las invasiones mongolas de los siglos anteriores. De cualquier manera, durante varios siglos los cohetes se tomaron como curiosidades por los occidentales.
Durante más de dos siglos, el trabajo del noble polaco-lituano Kazimierz Siemienowicz Artis Magnae Artilleriae pars prima ("El gran arte de la artillería, Primera parte", también conocida como "El arte completo de la artillería") se usó en Europa como un manual básico de artillería. El libro proveía los diseños estándares para fabricar cohetes, bolas de fuego y otros dispositivos de pirotecnia. Contenía un largo capítulo sobre calibración, construcción, producción y propiedades de los cohetes tanto para usos militares como civiles, incluyendo cohetes de múltiples etapas, baterías de cohetes y cohetes con aletas estabilizadoras en forma de delta en lugar de las típicas varas de guía.
Al final del siglo XVIII las tropas del Sultán Tipu del Reino de Mysore usaron satisfactoriamente cohetes con estructura de hierro en la India contra los británicos durante las guerras entre ambos. Los británicos mostraron un gran interés en la tecnología y la desarrollaron durante todo el siglo XIX. El personaje más importante de esta época fue William Congreve. Desde entonces el uso de cohetes en usos militares se extendió por toda Europa. En la Batalla de Baltimore, en 1814, se lanzaron cohetes al Fuerte McHenry por los barcos lanzadores de cohetes como el HMS Erebus, descritos por Francis Scott Key en The Star-Spangled Banner (La Bandera de Estrellas Centelleantes, himno de los Estados Unidos).
Los primeros cohetes eran muy poco precisos. Sin el uso de ningún tipo de giros ni de cardanes en el empuje, tenían una gran tendencia a desviarse bruscamente fuera de su trayectoria. Los primeros cohetes del británico William Congreve redujeron esta tendencia adjuntando un largo bastón en la cola del cohete (similar a los cohetes de feria actuales) para hacer más difícil que el cohete modificara su trayectoria. El cohete más grande de Congreve pesaba 14,5 kg en vacío y tenía un bastón de cola de 4,6 m de longitud. Originalmente los bastones se montaban en los laterales, pero más tarde se cambió la posición a una más central, reduciendo su arrastre y permitiendo una mayor precisión al cohete cuando se lanzaba desde un segmento de tubo.
El problema de la puntería se solucionó en 1844 cuando William Hale modificó el diseño de los cohetes permitiendo un empuje ligeramente vectorizado haciendo que el cohete girase alrededor de su propio eje como una bala. El cohete Hale eliminó la necesidad del bastón del cohete, viajando a mayor velocidad dada su menor resistencia contra el aire y siendo más preciso.

MISIÓN APOLO XI
LA PRIMERA MISIÓN QUE LLEVO AL HOMBRE A LA LUNA

Introducción: 
La agencia espacial NASA, sigla que significa National Aeronautics and Space Administration, fue fundada en 1958 como una organización del gobierno de Estados Unidos. La misión era planificar, dirigir y manejar todas las actividades aeronáuticas y espaciales de Norteamérica, exceptuando las que tuvieran fines militares. 
El Presidente John F. Kennedy, el 25 de mayo de 1961, pronunció ante el Congreso de Estados Unidos las siguientes palabras:"Creo que esta nación debe proponerse la meta, antes de que esta década termine, de que el hombre pise la Luna y vuelva a salvo a la Tierra”. 
El programa Apolo 
Desde ese momento la NASA, tras el desafío impuesto por Kennedy, puso en marcha los programas espaciales Mercury y Gemini. En febrero de 1966, utilizando las investigaciones y experiencias arrojadas por ambas misiones, nace el ambicioso proyecto espacial Apolo. El objetivo: llevar al hombre a la Luna. 
En un inicio se barajaban algunas ideas que contemplaban construir una nave que fuese capaz de llevar a la Luna entre dos y cuatro tripulantes. Para lograrlo fue necesario mejorar el cohete lanzador. Los científicos fabricaron los Saturno, de los que se hicieron varios modelos, destacando el Saturno 5.

Saturno 5
Las naves Apolo basaban su funcionamiento en tres elementos: 
1.- El módulo de mando: de forma cónica, contiene el asiento de los astronautas y los paneles de control. 
2.- El módulo de servicio: se encuentran los equipos eléctricos, depósitos de oxígeno, hidrógeno, helio y motores de maniobras. 
3.- El módulo lunar: con capacidad para dos personas. 
El programa Apolo incluyó una serie de vuelos no tripulados y 12 misiones tripuladas. Fueron seis misiones con alunizaje (Apolo 11, 12, 14, 15, 16 y 17). Dos astronautas de cada una de estas últimas caminó por la Luna. 
Astronautas en la Luna 
Hasta 1968 se realizaron 6 vuelos no tripulados. 
El Apolo 7 fue el primer vuelo tripulado, con los astronautas Walter Schirra, Don Eisele y Walter Cunningham a bordo. Después de desarrollar una misión de 260 horas amarizó en el Océano Atlántico el 22 de octubre de 1968. 

 Misión Apolo 11 
La preparación de la misión espacial Apolo 11 tuvo varios problemas. La hazaña de situar a un hombre sobre la Luna causaba una serie de incógnitas, que por falta de conocimientos e información eran difíciles de disipar. Entre ellas destacan el desconocimiento de los científicos frente a las dificultades que enfrentaría un astronauta al desplazarse sobre la superficie lunar con gravedad menor a la terrestre y los efectos sicológicos que este hecho podría originar. Además existía la posibilidad que los astronautas regresaran portando algún tipo de contaminación, por lo que se dispuso un lugar especial para que cumplieran una cuarentena. 

Objetivos 
Los objetivos de la misión Apolo 11 fueron claras y sencillas: 
1.- Realizar un viaje espacial tripulado a la Luna que comprendiera alunizaje y regreso. 
2.- Desarrollar una inspección a la superficie lunar y realizar toma de muestras. Se incluían experimentos científicos y fotografías. 
Se evaluaron muchos sitios para el lugar del alunizaje hasta que se llegó a recomendar el “Mar de la Tranquilidad”. Ese fue el lugar elegido. 
Los astronautas seleccionados para realizar este viaje fueron Neil Armstrong, Edwin E. Aldrin y Michael Collins. 
El día para el despegue fue el 16 de julio de 1969, la llegada a la Luna el 21 y el retorno a la Tierra el 24. En total serían 8 días. 
                                                                                   ¿Cómo llegó el hombre a la Luna? 
El objetivo principal de la misión fue llevar al hombre a la Luna, recoger muestras de la superficie selenita y dejar equipos experimentales que funcionaran después que los astronautas regresaran a la Tierra. 
Los relojes marcaban en Argentina las 10:32 de la mañana del miércoles 16 de julio de 1969. La cuenta regresiva había culminado y la gran hazaña del hombre -poner un pie en la superficie de la Luna- recién comenzaba. 
El módulo lunar "Águila" descendió a la Luna y se posó sobre su superficie el 20 de julio de 1969, en la zona llamada Mar de la Tranquilidad. 
La llegada del hombre a la luna paso a paso: 
* La preparación 
* El despegue 
* La llegada 
La preparación previa al despegue 
Mientras se realizaban y afinaban los últimos preparativos, el "mono astronauta" bautizado como Bonny, seguía dando vueltas alrededor de la Tierra. El 4 de julio a bordo del Biosatélite III, la misión recibió la aprobación de completar los 30 días. Bonny pesaba cerca de 7 kilos y fue elegido por los científicos por su habilidad para manejar un tablero de botones. 
El viernes 4 de julio los tres astronautas que viajarían en la Apolo 11 subieron a la nave para realizar el último ensayo del despegue. Faltaban 2 semanas para iniciar la travesía. 
Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin “Buzz” Aldrin, vistieron sus trajes espaciales y ensayaron las tareas que realizarían en el espacio. 
El compartimento que alojó a los astronautas se encontraba a 75 metros del suelo. Armstrong, comandante de la misión, fue el primero en ingresar al módulo. Eran las 6:50 A.M. 
La cuarentena 
Los tres astronautas se encontraban en una cuarentena impuesta por los médicos del proyecto. El objetivo era evitar que se contaminaran con bacterias. 
Cuando realizaron una conferencia de prensa se presentaron frente a los periodistas en una jaula plástica, rodeados por fuerte corrientes de aire que formaban una especie de "muro de viento", medidas que evitaban la transmisión de cualquier germen. 
En aquel encuentro con la prensa, realizado el 6 de junio, Armstrong comentó que el mombre del módulo lunar o nave auxiliar, con la cual él y Aldrin se desprenderían de la Apolo para descender a la superficie de la Luna, llevaría el nombre de "Eagle" (Águila), por ser el símbolo del escudo de Estados Unidos. Y el módulo orbital llevaría, en homenaje del descubridor Cristóbal Colón, el nombre de "Columbia". 
Plan de trabajo 
El plan de trabajo tenía estipulada una preparación de entre 12 y 14 horas diarias, utilizando aparatos especiales que simulaban las condiciones del viaje espacial. Armstrong y Aldrin se entrenaron especialmente en el manejo del módulo lunar o nave auxiliar, que se desprendería el 20 de julio de la nave madre para descender sobre la superficie selenita. 
Falla en la Apolo 11 
El 10 de julio, en Cabo Kennedy se descubre una falla en el sistema de presión de la Apolo 11. Las primeras informaciones que se tenían era que el problema se relacionaba con el sistema de presión del oxígeno líquido a base de helio, en la primera etapa del cohete Saturno 5. Sin embargo, este hecho no retrasó el inicio de la cuenta regresiva que comenzaba ese mismo día a las 20 horas. Los astronautas continuaban los preparativos de la gran aventura. 
Examen físico 
El viernes 11, los astronautas de la Apolo 11 fueron sometidos al último “gran examen físico” antes de iniciar el vuelo. El científico espacial alemán y director del Centro Marshall de Aeronáutica, Werner von Braun señaló que “Confiamos en que resultará un éxito total como el del Apolo 10 (...) Ya está a punto de terminar la etapa de los jóvenes héroes del espacio (...) Tendremos estaciones espaciales habitadas por toda clase de gente, que viajará a órbita en calidad de pasajeros, aunque la tripulación estará formada por pilotos debidamente entrenados”. Mientras el personal de lanzamiento llenaba la nave de mando “Colombia” con helio y oxígeno además de someter a presión los tanques de combustibles del módulo “Eagle”. 
Ensayan la “Operación descenso” 
Descender controladamente el vehículo de alunizaje de la Apolo 11 era una tarea difícil. Armstrong y Aldrin ensayaron miles de veces las fases más críticas de su vuelo dentro del módulo lunar. Michael Collins, que no descendería en la Luna, voló un avión a retropropulsión T-38 que afinó su experiencia para el viaje. La cuenta regresiva o “count dawn” fue detenida como estaba previsto. El receso fue de 12 horas. En total, la cuenta regresiva duró 93 horas 
El despegue 
Los experimentados astronautas se levantaron de madrugada y después de chequeos médicos de rigor, desayunaron y fueron asistidos para introducirse en los complejos trajes espaciales. Luego fueron conducidos a la plataforma de lanzamiento, donde entraron a la cápsula. 
Los relojes marcaban en Argentina las 10:32 de la mañana del miércoles 16 de julio de 1969. La cuenta regresiva había culminado y la gran hazaña del hombre, poner un pie en la superficie de la Luna, recién comenzaba. 
El cohete Saturno 5 y sus tres tripulantes, Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin, dejaron la Tierra acompañados por un ensordecedor sonido y una gigantesca llama roja. Los cinco motores del vehículo espacial en conjunto alcanzaron una velocidad de 40 mil kilómetros por hora, impulso necesario para vencer la fuerza de gravedad. 
El Saturno 5 impulsó la nave a 160 metros de altura, colocándola en la órbita del planeta, y desechando luego las tres etapas del cohete en la medida que cada una agotaba su combustible de oxígeno e hidrógeno líquidos. El lanzamiento del Saturno 5 no revistió ningún problema. 
En Cabo Kennedy, ex Cabo Cañaveral, el mar de turistas se retiraba (se dice que fue más de un millón de automóviles que crearon uno de los tacos más grandes de la historia) y los medios de comunicación trabajaban frenéticamente tratando de relatar lo sucedido. 
El día presentaba las condiciones climáticas características de la zona: caluroso, húmedo y algo nublado.  La nave entró en órbita a una altura de 185 kilómetros sobre la superficie terrestre cuando la cosmonave madre alcanzaba una velocidad de 27.300 kilómetros por hora. 
La nave espacial permaneció volando en torno a la Tierra hasta las 13:16 hrs (Argentina). La Apolo 11 hizo funcionar el cohete de la tercera etapa. En ese instante aumentó la velocidad, a casi al doble de la que llevaba, para iniciar el viaje de 400 mil kilómetros, aproximadamente a la Luna. El objetivo era salir de la gravedad terrestre. 
Con impecable precisión los astronautas iban directo a la Luna. Cuando habían transcurrido 21 horas desde que dejaron la plataforma de despegue ya habían recorrido 170.000 km. La velocidad era de 7.100 kilómetros por hora. 
Un día después del lanzamiento, con una tripulación mucha más relajada y bromista, la misión cruzó el punto medio del viaje. La velocidad promedio era casi de 5.800 kilómetros por hora. El motor principal de la Apolo 11 se encendió por espacio de tres segundos y se colocaron en una trayecto más preciso hacia la Luna. 
El 19 de julio el Centro Espacial de Houston anunció que la misión Apolo entró en la fuerza gravitacional de la Luna, cobrando aún mayor velocidad. Los astronautas durmieron tranquilos, no presentando problemas de ningún tipo. Se encontraban a unos 15.000 mil kilómetros del objetivo. 
El desayuno estuvo compuesto de tocino y puré de manzanas. 
El 20 de julio, Edwin Aldrin pasó por la compuerta que comunica la cápsula del “Columbia” con el módulo de alunizaje “Águila”, iniciando las maniobras de control final para el descenso. La operación comenzó cuando se encontraban sobrevolando la parte no visible de la Luna. Luego Neil Armstrong pasó a reunirse con Aldrin. Mientras este último se ponía su traje espacial, el comandante de la misión hizo funcionar las baterias solares 

Etapas del viaje de ida y vuelta Tierra-Luna

El hombre en la Luna 
El 16 de julio de 1969 Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin "Buzz" Aldrin, comenzaban la aventura más importante de sus vidas, que tendría como escenario la Luna. Aquel día despegó la histórica nave Apolo 11. 
El viaje hacia la Luna no presentó dificultad alguna. Todo se desarrollaba con tal precisión y normalidad, que la tripulación del Apolo 11 incluso tuvo el ánimo de bromear con los controladores de Houston. 
El domingo 20 de julio, ya en la órbita lunar, Aldrin y Armstrong se trasladaron al módulo "Águila". Michael Collins cerró la compuerta y permaneció pilotando el módulo de control "Columbia", esperando la separación de la cápsula y apoyando las maniobras del módulo lunar. 
Cuando el "Águila" sobrevoló la superficie de la Luna levantó polvo lunar lo que restó visibilidad a las maniobras de aproximación que el comandante Neil Armstrong había asumido de forma manual para evitar el riesgo de vuelco del alunizaje automático. Habían transcurrido 4 días desde el comienzo del viaje. 
El "Águila" descendió a la Luna y se posó sobre su superficie el 20 de julio de 1969, en la zona llamada Mar de la Tranquilidad. 
Cuando el comandante descendió por la escalerilla de 9 peldaños, tiró de un anillo que abrió una compuerta de la cual salió una cámara de televisión que transmitió a la Tierra las primeras imágenes desde el satélite. 
Eran exactamente las 10:56 P.M. cuando Armstrong descendió por una escalerilla con su traje espacial y puso el pie izquierdo sobre la Luna. Sus primeras palabras fueron "Estoy al pie de la escalerilla. Las patas del Águila sólo han deprimido la superficie unos cuantos centímetros. La superficie parece ser de grano muy fino, cuando se la ve de cerca. Es casi un polvo fino, muy fino. Ahora salgo de la plataforma". Luego diría la frase histórica: "Este es un pequeño paso para el hombre; un salto gigantesco para la Humanidad". 



LEYES DE NEWTON 

Las leyes de newton son tres principios a partir de los cuales se explican la mayor parte de los problemas planteados por la dinámica, en particular aquellos relativos al movimiento de los cuerpos. Revolucionaron los conceptos básicos de la física y el movimiento de los cuerpos en el universo, en tanto que constituyen los cimientos no sólo de la dinámica clásica sino también de la física clásica en general.

Así, las Leyes de Newton permiten explicar tanto el movimiento de los astros, como los movimientos de los proyectiles artificiales creados por el ser humano, así como toda la mecánica de funcionamiento de las    máquinas.

 Primera ley o ley de la inercia

La primera ley de Newton, conocida también como Ley de inercia, nos dice que si sobre un cuerpo no actúa ningún otro, este permanecerá indefinidamente moviéndose en línea recta con velocidad constante (incluido el estado de reposo, que equivale a velocidad cero).
Como sabemos, el movimiento es relativo, es decir, depende de cual sea el observador que describa el movimiento. Así, para un pasajero de un tren, el interventor viene caminando lentamente por el pasillo del tren, mientras que para alguien que ve pasar el tren desde el andén de una estación, el interventor se está moviendo a una gran velocidad. Se necesita, por tanto, un sistema de referencia al cual referir el movimiento. La primera ley de Newton sirve para definir un tipo especial de sistemas de referencia conocidos como Sistemas de referencia inerciales, que son aquellos sistemas de referencia desde los que se observa que un cuerpo sobre el que no actúa ninguna fuerza neta se mueve con velocidad constante.
En realidad, es imposible encontrar un sistema de referencia inercial, puesto que siempre hay algún tipo de fuerzas actuando sobre los cuerpos, pero siempre es posible encontrar un sistema de referencia en el que el problema que estemos estudiando se pueda tratar como si estuviésemos en un sistema inercial. En muchos casos, suponer a un observador fijo en la Tierra es una buena aproximación de sistema inercial.

Segunda ley o principio fundamental de la dinámica

La Primera ley de Newton nos dice que para que un cuerpo altere su movimiento es necesario que exista algo que provoque dicho cambio. Ese algo es lo que conocemos como fuerzas. Estas son el resultado de la acción de unos cuerpos sobre otros.
La Segunda ley de Newton se encarga de cuantificar el concepto de fuerza. Nos dice que la fuerza neta aplicada sobre un cuerpo es proporcional a la aceleración que adquiere dicho cuerpo. La constante de proporcionalidad es la masa del cuerpo, de manera que podemos expresar la relación de la siguiente manera:
F = m a
Tanto la fuerza como la aceleración son magnitudes vectoriales, es decir, tienen, además de un valor, una dirección y un sentido. De esta manera, la Segunda ley de Newton debe expresarse como:
F = m a 
La unidad de fuerza en el Sistema Internacional es el Newton y se representa por N. Un Newton es la fuerza que hay que ejercer sobre un cuerpo de un kilogramo de masa para que adquiera una aceleración de 1 m/s2, o sea, 
1 N = 1 Kg. · 1 m/s2 
La expresión de la Segunda ley de Newton que hemos dado es válida para cuerpos cuya masa sea constante. Si la masa varia, como por ejemplo un cohete que va quemando combustible, no es válida la relación F = m · a. Vamos a generalizar la Segunda ley de Newton para que incluya el caso de sistemas en los que pueda variar la masa. 
Para ello primero vamos a definir una magnitud física nueva. Esta magnitud física es la cantidad de movimiento que se representa por la letra p y que se define como el producto de la masa de un cuerpo por su velocidad, es decir: 
p = m · v 
La cantidad de movimiento también se conoce como momento lineal. Es una magnitud vectorial y, en el Sistema Internacional se mide en Kg·m/s . En términos de esta nueva magnitud física, la Segunda ley de Newton se expresa de la siguiente manera: 
La Fuerza que actúa sobre un cuerpo es igual a la variación temporal de la cantidad de movimiento de dicho cuerpo, es decir, 
F = dp/dt 
De esta forma incluimos también el caso de cuerpos cuya masa no sea constante. Para el caso de que la masa sea constante, recordando la definición de cantidad de movimiento y que como se deriva un producto tenemos: 
F = d(m·v)/dt = m·dv/dt + dm/dt ·v 
Como la masa es constante 
dm/dt = 0 
y recordando la definición de aceleración, nos queda 
F = m a 
tal y como habíamos visto anteriormente. 
Otra consecuencia de expresar la Segunda ley de Newton usando la cantidad de movimiento es lo que se conoce como Principio de conservación de la cantidad de movimiento. Si la fuerza total que actúa sobre un cuerpo es cero, la Segunda ley de Newton nos dice que: 
0 = dp/dt 
es decir, que la derivada de la cantidad de movimiento con respecto al tiempo es cero. Esto significa que la cantidad de movimiento debe ser constante en el tiempo (la derivada de una constante es cero). Esto es el Principio de conservación de la cantidad de movimiento: si la fuerza total que actúa sobre un cuerpo es nula, la cantidad de movimiento del cuerpo permanece constante en el tiempo. 

Tercera ley o principio de acción-reacción 

Tal como comentamos en al principio de la Segunda ley de Newton las fuerzas son el resultado de la acción de unos cuerpos sobre otros. 
La tercera ley, también conocida como Principio de acción y reacción nos dice que si un cuerpo A ejerce una acción sobre otro cuerpo B, éste realiza sobre A otra acción igual y de sentido contrario. 
Esto es algo que podemos comprobar a diario en numerosas ocasiones. Por ejemplo, cuando queremos dar un salto hacia arriba, empujamos el suelo para impulsarnos. La reacción del suelo es la que nos hace saltar hacia arriba. 
Cuando estamos en una piscina y empujamos a alguien, nosotros también nos movemos en sentido contrario. Esto se debe a la reacción que la otra persona hace sobre nosotros, aunque no haga el intento de empujarnos a nosotros. 
Hay que destacar que, aunque los pares de acción y reacción tenga el mismo valor y sentidos contrarios, no se anulan entre si, puesto que actúan sobre cuerpos distintos. 

LAS LEYES DE NEWTON EN NUESTRO COHETE 

Nuestro profesor Heriberto Marin nos explico que las leyes de newton y así para poder entender mejor las leyes de newton nos hizo hacer un experimento, nos hizo hacer un cohete , este cohete estaba echo de botellas de plástico lo adornamos y le pusimos agua  después le pusimos un corcho y le metimos un pibote para echarle aire y así con la presión del aire saliera disparado nuestro cohete.

Estos movimientos y estas acciones las explican las leyes de newton así es como entenderemos mejor estas leyes por lo que :


La primera ley de newton dice :  Todo cuerpo permanece en su estado de reposo o de movimiento rectilíneo uniforme a menos que otros cuerpos actúen sobre él. 
Así pues decimos que nuestro cohete estaba en estado de reposo hasta que se le aplico una fuerza esa fuerza fue la presión del aire que se ejerció al aplica otra fuerza para echar el aire o también esta ley explicaría  que nuestro cohete al llevar ese movimiento rectilíneo hacia arriba no cambiaria si no hasta que se le aplicara una fuerza esa fuerza fue la presión atmosférica.

La segunda ley dice que : La fuerza que actúa sobre un cuerpo es directamente proporcional a su aceleración. 
Esto dice que dependiendo la fuerza que se le aplique a un cuerpo va a depender su aceleración, y así fue, dependiendo de la fuerza que se le aplico a la bomba de aire y dependiendo de la presion que hubo dentro de la botella y dependiendo del agua que había fue la aceleración que tuvo nuestro cohete así hablando de nuestro cohete la fuerza que se le aplico fue muy poca ya que tuvo poca aceleración y poca altura ósea fue proporcional por que se le aplico poca fuerza por que fue poco el tiempo que se bombeo por que el tapón que se le puso no estaba bien apretado es por ello que tuvo poca fuerza y poca altura.

La tercera ley dice que: a toda acción hay una reacción y que cuando un cuerpo ejerce una fuerza sobre otro, éste ejerce sobre el primero una fuerza igual y de sentido opuesto. 
Aquí entra la fuerza que se le aplico con la presión del aire y el agua así pues se podría decir que el agua ejerció una fuerza para que el cohete se te elevara y así el agua cayo por que el agua la impulso para arriba al cohete pero esta al hacerlo elevar esta cae y es por eso que la acción de aplicarle el aire a la botella con agua este cohete sale disparado.

 

Museo de Historia Natural




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